
En la imagen, "Cruce de miradas", intervención de Diego Arribas en la segunda edición de
Arte, industria y territorio, celebrada en las minas de Ojos Negros (Teruel), en septiembre de 2005.
Doscientas quince sillas de hierro, para recordar a los 215 mineros despedidos por la Compañía Minera de Sierra Menera cuando cerró en 1987.
Las minas de hierro de Ojos Negros comenzaron a explotarse a escala industrial en el año 1900. El mineral extraído se transportaba mediante un ferrocarril de 204 kilómetros de recorrido, hasta el Puerto de Sagunto (Valencia), para su transformación en los Altos Hornos de esta localidad. El cierre de la siderurgia levantina arrastró al cierre a la compañía minera.
Simas, frentes de canteras, pistas e instalaciones abandonadas, constituyen ahora un singular escenario, que sirve de soporte para la práctica artística contemporánea. Un fascinante espacio para artistas que desarrollan su trabajo en el medio natural, vinculado a la historia del lugar.